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El mundo de la gastronomía encierra un sinfín de matices, de percepciones, de aromas y de gustos. Tantos, que es difícil hablar con exactitud del maridaje, de la unión íntima y armónica entre dos elementos. Pero más allá de esta definición enciclopédica, se esconde el verdadero sentido del placer de la degustación gastronómica. La combinación perfecta que permita saborear y disfrutar con los cinco sentidos tanto la bebida como la comida.

En general, los criterios para establecer el compañero perfecto para cada plato son:

  • Que los sabores de la bebida no sobresalgan sobre los de la comida, y viceversa.

  • Que haya un equilibrio entre aromas y sabores. La bebida puede equilibrar el sabor o el aroma más potente del plato.

  • O bien, que se provoque el contraste. Maridaje por contraste de polos opuestos, siempre que no haya vencedor, sino que la pugna acabe en empate.

En general la cerveza marida bien con:

Ácidos, Comidas Especiadas, Picantes, Grasas, Agridulce, Ahumados y Marinados, Las Brasas y también como Signo de Salud.

 

Acidos:

 

Como, ensaladas, escabeches, salsas acidas, verduras amargas (como las alcachofas o alcauciles, las endibias; o verduras de sabores especiales, como son los espárragos, los guisos y la ratatouille o los pistos; Esto se debe al hecho constatado de que el vinagre que habitualmente suele participar en las ensaladas apaga y neutraliza el sabor del vino y deja fuera de juego la armonía con esta bebida. Por lo que la fuerza acida del vinagre encuentra en la cerveza el equilibrio perfecto.

 

Comidas especiadas:

 

Como la Thai e india; los platos especiados producen en la boca cierto “agobio” que no admite fácilmente cualquier bebida alcohólica, sin embargo, la cerveza destaca precisamente por ser buena compañera de este tipo de platos.

 

Picantes:

 

Como comida Mexicana; es difícil encontrar bebidas que aguanten la agresión del aji, ajo y del pimentón, aunque la cerveza es la contraposición perfecta a la sensación del picante.

 

Grasas:

 

Como carnes de cerdo, pescados grasos, embutidos, quesos; la cerveza se encarga, en estos casos, de "limpiar" y refrescar el paladar.

 

Agridulce:

 

Como la comida oriental; que encuentra en la cerveza un maridaje perfecto, debido a las salsas con las que bañan sus platos (sushi, sashimi), en los que abunda la soja y la salsa de wasabi picante.

 

Ahumados y marinados:

 

Los Ahumados y Marinados encuentran en la cerveza el contrapunto perfecto, esto explica el maridaje de la cerveza y muchos embutidos, las salchichas y los pescados ahumados o marinados.

 

Las brasas:

 

Los sabores tostados de las carnes a la parrilla o plancha, armonizan perfectamente con las cervezas de cuerpo medio.

 

Salud y cerveza:

 

Si nuestro objetivo es mantener la línea, no es incompatible el consumo moderado de cerveza por su valor energético (45 Kcal/100 ml), inferior incluso a un zumo o un refresco de frutas. Además, la cerveza es rica en polifenoles, antioxidantes naturales que previenen el envejecimiento del organismo.